Crisis de representatividad: los porqué

Es imposible desmerecer la importancia de lo que el movimiento estudiantil ha fundado. Este grupo sin duda marcó un precedente de lo que ya se veía venir, la crisis de representatividad. Simplemente hicieron lo que faltaba... sacar la voz. Pero cabe pensar ¿qué está sucediendo que los ciudadanos confiamos cada vez menos en nuestros gobernantes?

El tema era algo que ya se sabía, bastaba con informarse de la poca adherencia que cada vez tienen las personas a concurrir a las sedes de votaciones para las elecciones presidenciales, ya nadie nos representa, porque nos estamos dando cuenta que todas las soluciones que se nos da ante un problema país es una solución parche. Es así como vimos una y otra vez durante el año 2010 cómo se movilizaban nuestros representantes por ayudan ante el fatídico terremoto, sin embargo hoy en 2015 aún no se termina la reconstrucción y de eso ya no se habla. Y lo sabíamos, es que ya no confiamos, y los que se dirigen a sufragar, lo hacen por quienes confían más, sin confiar plenamente en ellos. Pareciera que el sector político que sale electo se va a burlar de la población igual, pero menos que el opositor.

Y la solución ante todos los conflictos de representatividad que surge entre el estado y la ciudadanía es un tanto más simple de lo que se piensa, basta con tan sólo una solución definitiva en alguna de las áreas que más nos afecta, para que la credibilidad vuelva a surgir. Lo complejo de ello es que a los ciudadanos ya no nos basta con un candidato idóneo para volver a creer, puesto que hasta lo que conozco, no existe un Pepe Mujica en Chile, lo que hace falta es que se nos haga partícipes de un tema que nos afecte, por ejemplo, a través de un plebiscito, pero ya sabemos de antemano que es muy difícil que ésto suceda. Ya no nos basta con el voto, los jóvenes principalmente, buscamos otro recurso, ya no mediante la oratoria, queremos ser partícipes, que se nos de el espacio. Pareciera que ése es el mensaje que se está tratando de transmitir: "dame el espacio y la información que necesito para poder decidir cómo quiero vivir en sociedad, y te doy el voto", pero ésto no ocurre y qué es lo que vemos, un 60% de abstención en las elecciones municipales, y un 58% en las presidenciales.

Y ésto al parecer irá en ascenso ya que, una debilidad muy fuerte que tenemos los votantes es que aún no nos empoderamos de la idea de que a través del voto tenemos el poder. Tenemos la errónea idea de querer demostrar que no estamos conformes manifestando una abstención, errónea porque para mi parecer es el peor modo de hacer valer los derechos como ciudadanos.

Sin embargo, para bien o para mal aplaudo la crisis de representatividad ya que para mi el motivo más fuerte de ello es que nos estamos informando, estamos leyendo, entendiendo, debatiendo, criticando aunque sea anónimamente vía redes sociales, estamos despertando de un letargo.